Una empresa saludable es aquella que tiene entre sus objetivos planes de salud para sus trabajadores, que tienen como misión favorecer su salud física y mental.

Un entorno laboral saludable es aquel en el que además de prevenir los daños a la salud, se promociona conscientemente su mejora. La empresa saludable desarrolla políticas dirigidas a proteger y promover la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores desde un enfoque global, que va más allá del entorno físico del trabajo.

¿Qué riesgos existen en el entorno laboral?

  • Riesgos que que afectan a la salud física: manipulación de sustancias peligrosas, manejo de maquinaria peligrosa, ergonomía del puesto de trabajo, etc.
  • Riesgos que afectan a la salud mental, como pueden ser: precariedad laboral, trabajo estresante, trabajo con sobre carga mental, trabajo monótono y rutinario, acoso laboral…
  • Existe un riesgo laboral añadido que es el sedentarismo. Pasar 8 horas sentado en una misma silla, con apenas 2 ó 3 descansos al día, es indiscutible que no es saludable. Si a esto le añadimos una vida sedentaria después del trabajo la cosa se agrava aún más. Y si además, se producen desordenes alimenticios, se dan todos los ingredientes necesarios  para que aparezca la enfermedad cardiovascular y determinado tipo de afecciones psicológicas como son el estrés, la depresión, la falta de motivación y la baja autoestima.

En términos empresariales y organizacionales, enfermedad es sinónimo de bajo rendimiento y absentismo laboral, pérdida de horas de trabajo y pérdidas económicas para las empresas.

¿Cómo lograr una empresa saludable?

Es fundamental que la Dirección sea la promotora y la máxima impulsora de estas acciones.

Es importante además la implicación de todos los mandos intermedios y el establecimiento de canales de comunicación accesibles y ágiles. Se deben comunicar a la plantilla las medidas propuestas y hacerla partícipe de ellas, teniendo en cuenta sus aportaciones a la hora de priorizar.

Como cualquier otro cambio importante debe realizarse poco a poco.

Cualquier acción que se defina, tienen que contar con los recursos necesarios (humanos y económicos).

La salud de los trabajadores refleja la salud de la organización

¿Qué no debemos olvidar?

1. Implantar sistemas de medición, seguimiento y evaluación de los programas desarrollados.

2. Sólo con la implicación de los trabajadores lograremos el éxito, por lo que es importante informar y buscar su compromiso activo desde el primer momento.

3. El diseño, la presentación y el contexto son fundamentales. El atractivo de los programas empieza por su exterior.

4. La prevención funciona a medio y largo plazo. Las campañas que buscan un efecto inmediato no suelen ser efectivas a la larga.

5. Siempre que sea posible, se deben personalizar los planes de salud y realizar seguimiento posterior.

6. La salud es un tema delicado, por lo que la confidencialidad debe ser siempre la máxima de cualquier actuación.

¿Qué aporta ser una Empresa Saludable?

  • Rebaja importante de los costes médicos y asociados a bajas, sustituciones….
  • Disminuye el absentismo.
  • Potencia la productividad.
  • Incrementa el retorno de la inversión en prevención y promoción de la salud.
  • Mejora del clima laboral.
  • Minora la accidentabilidad y las enfermedades crónicas.
  • Reduce el presentismo.

1 € invertido en prevención

AHORRA

entre 2,5 y 4,8 € en absentismo

entre 2,3 y 5,9 € en costes de enfermedad.

¿Qué puede hacer una empresa para convertirse en Empresa Saludable?

Las empresas debe ayudar a que las personas que trabajan para ellas sean capaces de tomar conciencia de su propia salud y realicen los cambios necesarios para evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares, la diabetes, hipercolesterolemias, hipertensión, y fundamentalmente la obesidad, que de todos es sabido que es la antesala de todas estas enfermedades y agrava otras como el cáncer.

Una empresa saludable produce más y su marca está mejor vista y más reconocida por la sociedad.

La empresa puede implementar programas para la prevención y tratamiento de trastornos músculo esqueléticos, hipertensión, el sobrepeso u obesidad, la diabetes y la hipercolesterolemia, cáncer, control y manejo del estrés, sedentarismo, tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el abuso de comidas poco saludables…

Las empresas pueden:

  • Implantar servicios de fisioterapia.
  • Ofrecer programas dirigidos de actividad física y pausas activas, incentivos o bonificaciones para acudir a gimnasios, ir al trabajo andando…
  • Llevar a cabo programas de promoción de la actividad física en familia.
  • Poner en marcha programas de prevención y salud cardiovascular.
  • Ofrecer programas de nutrición y consejos nutricionales para las familias.
  • Implantar programas de prevención del cáncer de mama, colon y próstata.
  • Desarrollar campañas contra el tabaquismo.
  • Informar sobre el estrés y cómo afrontarlo.
  • Etc.

  Cuida de la salud de tu equipo y ellos cuidarán de la salud de tu empresa

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