Cuidarse en Navidad es posible

Estamos a las puertas de la Navidad, sin duda la celebración favorita del año para casi todo el mundo. Estos días nos reencontramos con familiares y amigos para disfrutar juntos. Sin embargo, la parte negativa de la Navidad es que tendemos a descuidar nuestros hábitos saludables. Pero tranquilos, porque cuidarse en Navidad es posible y hoy vamos a daros algunos consejos para ello:

Rebajar calorías en las comidas

Un menú navideño no tiene por qué ir acompañado de toneladas de calorías. En España somos afortunados por contar con la dieta mediterránea, con multitud de alimentos saludables.

Podemos variar las recetas para disminuir su aporte calórico. Un buen ejemplo consiste en sustituir los platos de carne de cerdo o ternera por recetas con pavo o pollo. Estas carnes son más magras y aportan menos calorías. Pero a su vez, disponemos de infinidad de recetas para preparar platos deliciosos a la par que sanos.

Otra forma de aligerar las comidas es cuidando las guarniciones. ¿Por qué no sustituir las patatas fritas por unas verduritas? Tenemos al alcance de la mano miles de opciones coloridas y ligeras para cocinar un acompañamiento para nuestros platos. Además de descontar calorías, sumamos vitaminas y nutrientes.

Las ensaladas son unas grandes aliadas en Navidad. Podemos enriquecerlas con muchos alimentos y tienen un gran poder saciante y nutritivo. Imaginación al poder.

En cuanto a los postres es recomendable sustituir los típicos dulces navideños, ricos en calorías, por fruta natural. La piña admite miles de combinaciones con otras frutas y además tiene efecto depurativo.

Practicar la nutrición consciente

En Navidad tenemos tendencia a comer de manera compulsiva. Todas las comidas nos apetecen y sentimos el impulso de probarlas todas, incluso de repetir de las que más nos gustan.

Sin embargo, podemos hacer un ejercicio de mindful eating o nutrición consciente. Es más sencillo de lo que pueda parecer. Basta con que tomemos conciencia de toda la cantidad de alimentos que ingerimos en estos días. No debemos tener prisa, engullir es malo para nuestra salud. Es mejor disfrutar de cada bocado, masticarlo
lentamente, saborearlo…

Además de darnos cuenta de las cantidades que tomamos, aprenderemos a apreciar mucho más todos los sabores y matices de cada plato. Nuestro paladar y nuestro cuerpo lo agradecerán.

Hacer cinco comidas al día

Otra forma de cuidarse en Navidad es mantener la rutina de las cinco comidas al día. Si lo hacemos el resto del año y nos funciona, podemos hacerlo también en Navidad. Además de las comidas y cenas navideñas, que tienden a ser más fuertes, es recomendable tomar algo a media mañana y a media tarde.

Este snack saludable nos ayuda a cuidarnos y a no llegar con el estómago vacío a las comidas principales del día. De este modo, reducimos la ansiedad por la comida y con total seguridad ingeriremos menos cantidad de alimentos.

Beber mucha agua

En Navidad se come mucho, pero también se bebe bastante. El problema es que solemos sustituir el agua por vinos, licores y otras bebidas menos saludables. Las bebidas alcohólicas contienen muchas calorías y además, al contrario de lo que se piensa tradicionalmente, no ayudan a la digestión, sino todo lo contrario.

Mantener el consumo de agua durante las fiestas es primordial para mantenernos hidratados. Además, ayuda a saciarnos, reduciendo la sensación de apetito y mejora las digestiones.

Ayudar a las digestiones

Nuestro cuerpo necesita un gran esfuerzo para realizar grandes digestiones. Por eso, podemos echarle una mano con las infusiones digestivas como la manzanilla o el poleo.

Mantenerse activo en Navidad

Para cuidarse en Navidad no podemos olvidar que tenemos que mantenernos activos. Dar un paseo tras una comida copiosa nos ayudará a realizar mejor la digestión, además de quemar las posibles calorías extra.

Si nuestro cuerpo está acostumbrado a rutinas de ejercicio físico, es aconsejable buscar el hueco diario para mantener la actividad física. No es tan complicado y nuestra salud lo agradecerá.

Bailar es otra buena forma de mantenernos activos. Estos días se prestan a que nos dejemos llevar por la música y disfrutemos bailando en compañía. ¡A mover el esqueleto!

Hacer actividades con los niños también es una idea estupenda para mantenernos activos. Podemos aprovechar el tiempo en común y disfrutar de la compañía mutua. Y por qué no, sacar al niño que llevamos dentro.

Como veis, cuidarse en Navidad no es tan difícil. Solamente modificando algunos hábitos conseguiremos pasar las navidades sin engordar y manteniéndonos saludables.

Desde Novasalud os deseamos feliz Navidad.

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